En Historias de Casas Reales, cada episodio nos acerca a la verdad detrás de los proyectos: cómo se conciben, cómo se viven y cómo una cocina Johnson puede convertirse en el punto de unión entre técnica, diseño y vida cotidiana.
En este segundo capítulo conocemos La Ballena, una vivienda diseñada por el Estudio Brigati Polak, autosuficiente energéticamente y profundamente integrada a su entorno natural.
En el centro de esa arquitectura orgánica, un espacio late con fuerza: la cocina Johnson, el corazón funcional y emocional de la casa. El punto de encuentro de cada espacio y de cada integrante de esta familia.
El corazón de la ballena en video: la historia completa
Una casa que respira: El proyecto arquitectónico
Cuando los arquitectos Federico Brigati y Gustavo Polak conocieron a sus clientes, entendieron que este proyecto buscaría algo más que estética: debía ser una casa eficiente, humana y sensible.
“La casa genera su propia energía. Es un ser vivo, una ballena de hormigón”, explica Federico.
Organizada en tres niveles, todos convergen en una planta noble donde se encuentra la cocina. Desde allí se articulan las circulaciones, la luz, el paisaje y el ritmo diario de la vivienda.
Tecnología al servicio del bienestar
La Ballena integra sistemas avanzados que hacen a su diferencial:
- Geotermia para calefacción y refrigeración mediante la temperatura del subsuelo.
- Paneles fotovoltaicos que alimentan toda la vivienda y almacenan excedentes.
- Una arquitectura que permite que luz, aire y energía fluyan con eficiencia.
Y todo este sistema se observa y controla desde la cocina: un verdadero centro de mando.
La cocina como centro vital del hogar
Los clientes definieron desde el primer día su objetivo:
“La cocina debe ser el corazón de la casa. Todo debe girar en torno a ella.”
Este espacio debía ser lugar de encuentro, de permanencia, de contemplación y, al mismo tiempo, un nodo técnico que materializara la visión sustentable del proyecto. Todo se articula desde este espacio sin perder su calidez doméstica.
Los tonos neutros y cálidos, combinados con lacas, maderas, vidrios y mármoles, imprimen un criterio estético contemporáneo y en constante evolución. La presencia de luz natural refuerza la vitalidad de los espacios y realza la pureza de las formas, generando una atmósfera de bienestar y equilibrio.
Materialidad premium: La elección de Johnson
Para un proyecto con estas exigencias, los arquitectos no dudaron:
“En este rango de obra, para nosotros Johnson es garantía de calidad, precisión y durabilidad.”
La materialidad de la cocina combina:
- Línea Gofratto Terra alto brillo,
- Melamina Carvalho Mezzo
Esta paleta cálida en tonos marrones dialoga con la arquitectura general de la casa, con el exterior y su entorno natural, acentuando su carácter contemporáneo.
El diseño curvo como lenguaje
La Ballena presenta una fuerte identidad formal basada en curvas: la baranda, los espejos, la geometría interior y exterior. Las punteras curvas de Johnson permitieron continuar ese lenguaje dentro de la cocina y reforzar su coherencia estética.

Tres elementos que organizan la cocina
La distribución se resolvió con precisión, respetando funcionalidad y vistas:
1. Mesada longitudinal
Recibe luz todo el día y concentra las tareas de lavado y preparación. Su orientación busca maximizar la conexión visual con el bosque.
2. Isla central de cocción
Es el punto donde se cocina, se conversa y se comparte. Un espacio protagonista del día a día.
3. Columna de piso a techo
Integra heladera, hornos, vajillero y televisor. Un módulo clave que aporta orden y confort sin romper la continuidad visual.
La mesa flotante y la materialidad de la cocina: diseño que convive con la vida real
En este proyecto, las mascotas tuvieron un rol central en las decisiones de diseño. La cocina debía ser un espacio donde las personas y los animales convivan con armonía, sin sacrificar estética ni funcionalidad.
Por un lado, la elección de materiales —desde los muebles Johnson hasta las mesadas— respondió a la necesidad de contar con superficies resistentes, duraderas y fáciles de mantener, que soportaran el uso cotidiano y la dinámica activa de la familia.
Por otro lado, surgió un desafío muy concreto del cliente:
“Queremos que los perros puedan moverse con total libertad.”
La solución proyectual fue una mesa flotante, sostenida por una estructura metálica oculta que:
- libera el piso para una circulación fluida,
- aporta una estética liviana y contemporánea,
- y mantiene la limpieza visual del conjunto sin interrupciones.
Este gesto, simple en apariencia, concentró un alto grado de precisión técnica y reforzó una de las virtudes clave de Johnson:
la posibilidad de adaptar cada módulo al proyecto y a la vida real de sus habitantes —no al revés.
Vida, energía y diseño en equilibrio
La cocina de La Ballena es una síntesis del proyecto completo:
un equilibrio entre arquitectura y vida cotidiana.
“Cuando la pieza central funciona, todo el proyecto cobra sentido”, resume Federico.
En esta casa, esa pieza es la cocina Johnson: el corazón visible e invisible que da vida a todo lo demás.
La Ballena demuestra que la arquitectura puede ser todo lo que una familia imagina, y que la cocina puede transformar no solo un hogar, sino la experiencia de habitarlo.

Para el equipo de Johnson Amoblamientos, el diseño no es solo una cuestión estética: es una herramienta para crear espacios que mejoran la forma de habitar. Si sos arquitecto o diseñador, te invitamos a descubrir cómo Johnson puede potenciar tus ideas y acompañarlas en su transformación en espacios reales, funcionales y con identidad.
¿Querés darle vida a tus proyectos? Contactanos por WhatsApp y empecemos a construir juntos.

Cocina "Invadida" por Adolescentes
Historias de Casa Reales – Episodio 1 –
Desde hace años, el diseño forma parte de mi manera de entender el mundo. Y en cada proyecto que llevo adelante, esa herramienta dialoga con la vida real de la familia que lo habitará. Porque cada casa esconde una historia…














